Tiempo muerto.
Por favor, necesito cinco minutos, no puedo más. Si, la situación ha podido conmigo, otra vez. Es ridículo, pero es cierto. Creí que había aprendido la lección, que ya sabía como se hacía, había memorizado la teoría, pero he fallado en la práctica. Tal vez necesite aire fresco, espacio para estar sola, o chocolate, pero lo necesito ya, todo esto es demasiado. Siempre he tenido el mejor apoyo del mundo, siempre, pero ahora ya no sirve, me han tocado en el centro, me han hundido del todo. Han apuntado al mismo centro de mi estabilidad, justo a mi eje de felicidad, y han dado en el clavo.
Estoy mareada de dar tanta vuelta, de que las cosas cambien tan deprisa, de pensar que ya nada, absolutamente nada, es como era hace unos meses, ni siquiera yo soy la que era. Y tengo miedo.
Miedo de no saber manejar esto, de tener que enfrentarme sola a la verdad, de dar la cara y llevarme otra bofetada. Porque ya van demasiadas.
Tener que parar de escribir esto durante un rato porque ya no puedo más, porque he roto a llorar, es lo más estúpido que me ha pasado, y aún así es real, tan real como que no tengo claro por qué lloro, por qué me siento tan sola, porque me siento tan muerta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario