Ha sido, sin duda, uno de los veranos que más me va a marcar en la vida, he hecho muchísimas cagadas, he pasado ratos horribles, pero no lo cambiaría por nada del mundo. Porque este verano también me han pasado cosas fantásticas, increíbles, inolvidables, únicas, perfectas. Cumpleaños, fiestas, playa, piscina, besos, abrazos, sonrisas, películas, noches en vela, visitas, fotos, paseos, sorpresas... todo eso que ha hecho que este, haya sido un verano especial.
Dicen de mi que he cambiado mucho este verano, y sé que a fin de cuentas tienen razón, pero me gusta como soy, lo que el verano ha hecho de mi. No me refiero a que este verano me hayan empezado a ver vestida de chica, con tacones, haya empezado a juntarme con gente nueva, o esté colada hasta el fondo por un chico, sino a que este verano he conseguido ser más fuerte, más capaz... También es cierto de que este verano he aprendido a base de darme hostias, a base de hundirme, a base de cometer errores, pero es la única manera que de verdad tengo de aprender la lección.
Ahora solo nos queda echar para delante, dar uso a la lección aprendida y vivir con ella, porque aún nos quedan muchos veranos, muchas lecciones, muchos capítulos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario