viernes, 23 de septiembre de 2011

Felicidad.

¿Es la felicidad un bien que se nos ofrece espontáneamente o es algo que se consigue con esfuerzo?
En mi opinión ambas afirmaciones son correctas, porque hay más de un tipo de felicidad.
El primer tipo de felicidad es la pura, la instantánea, el gozo. Pasar un buen rato con los amigos o estar en presencia de alguien especial te podría producir esta felicidad, cuyos efectos podrían ser parecidos a los de algunas drogas, te olvidas de los problemas, no valoras el riesgo... pero al igual que la droga, esta felicidad acaba por desaparecer, y vuelves a tu estado inicial, con tu misma situación persona y los mismos problemas. Para un momento, esta felicidad  podría evadirte, pero no puedes pretender que tu estado emocional dependa de ella, siendo un "drogadicto del gozo", porque tarde o temprano llegara un momento en el que no te pase nada que produzca esa felicidad y no tardarás en sentirte desgraciado, perdido.
El otro tipo es la felicidad trabajada, la de los sueños cumplidos, la de las recompensas por los esfuerzos. Esta felicidad es infinitamente más complicada de conseguir, la gente se acerca pero casi nadie puede afirmar completamente haber convivido con ella. El trabajo de tus sueños o encontrar el hombre o a la mujer de tu vida, el nacimiento de un hijo o el triunfo en la vida de este te puede acercar a esta felicidad. Sus efectos son casi contrarios a los de la otra felicidad, te sientes tranquilo, realizado, te das cuenta de que todos tus esfuerzos han valido las malas épocas y te puedes sentar a disfrutar de tus logros
Todas las clases de felicidad, fáciles o difíciles, espontáneas o duraderas, son tan increíblemente complejas como lo puede ser cualquier persona y aún más según crece, pero lo que jamás hay que hacer es darse por vencido, aunque cueste, siempre tienes que buscar la felicidad.

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