"¡Eh, tú! Si, hablo contigo, no intentes negarlo, has cambiado.
Tus amigas, esas que más te conocen, tenían razón. Mírate en el espejo, ¿ves lo mismo que antes?
Tú, antes eras de las que odiaban a cupido, de las que juraban y perjuraban que jamás se enamorarían, de las que decían eso de "Me la suda" y "¿Problemas? Me piro", de las que no decían cosas bonitas, ni escribían cosas sentimentales, para ti, eso de "te quiero" o "lo eres todo" era únicamente para los amigos y amigas, sólo te arreglabas cuando era estrictamente necesario y nadie era capaz de quitarte tus deportivos.
Mírate otra vez¿Acaso eres ahora así? No intentes decir que si, porque ambos sabremos que estarás mintiendo.
Te veo, y sé que ahora te pasas las horas colgada del teléfono, o del ordenador, esperando a que Él se conecte, porque, admítelo, le quieres. Ahora ya no quieres salir corriendo, mira, has aprendido a dar la cara, luchas por lo que tienes porque te gusta, lo tienes cariño y te merece la pena. Se te llena la boca diciendo moñadas, y no las dices por obligación, sino porque las piensas, te pasas horas pensando qué ponerte, y te encanta verte guapa, femenina, arreglada, y buscas cualquier excusa para poder hacerlo.
Quizá podrías cambiar, volver a ser quién eras, pero ¿quieres? No, eso es lo que tienes que asumir, has cambiado y te gusta, te gusta como eres ahora, te gusta quién tienes contigo ahora, y si te diesen la oportunidad, no cambiarías nada."

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