Querido Mundo:
Hoy ha amanecido, como siempre, a las siete y media ¡Puf! Qué temprano ¿no? . Hace Sol, 30º, ¡qué calor!. La gente camina por la calle, compra el pan, hace su trabajo, habla con los demás, hace deporte, vaguea, ve la tele... todo como siempre. Aparentemente un día completamente normal en la completamente normal vida de la gente de mi pueblo. Pero yo nunca he sido alguien completamente normal y para mi, ya ningún día lo será.
Hoy, empiezo de nuevo, hoy sonrío de otra manera, hoy me siento de otra manera, hoy soy otra persona. Sigo teniendo los ojos marrones, el pelo indomable, los pies algo torcidos y una pequeña adicción al chocolate, tengo los mismos miedos, el mar, la muerte, la soledad, y sigo teniendo los mismos sueños, Los Cascos Azules, Australia, Madrid, mi mini couper amarillo pollo, pero los veo de distinta forma. Mis sueños ya no son sueños, son planes, y como planes, algún día los haré, y mis miedos... mis miedos ya no me invaden a cada momento.
No, no te estoy pidiendo permiso, te estoy informando, porque me da igual cómo te parezca. A partir de ahora voy a vivir para mi, para mis amigos y para mi familia. Pienso reírme, saltar, hacer el tonto, fotografiar todo lo bonito, montar en bici, correr descalza, bailar bajo la lluvia, tumbarme en la arena, llorar con las películas tristes, babear con Mario Casas y Hugo Silva, comerme todo el dulce del mundo y sobretodo, voy a ser feliz.
Porque ya toca.

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