S.O.S
Salir de aquí, ahora, es lo único que necesito. Insostenible se queda corto para definir esta situación. Se está deshaciendo el suelo bajo mis pies, mis pilares se están tambaleando y mi vida está dándose la vuelta.
Sé que suena terriblemente egoísta pedir esto, decir que quiero irme teniendo aquí cosas tan increíbles como las que aún me quedan, y de veras me las llevaría si pudiese cumplir mi propósito, pero es que no puedo más. Las migajas de mi vida, los restos de aquella perfección que poco a poco se ha descompuesto es lo único que queda ya en mi caja de recuerdos.
Lo único, realmente lo único que aún sigue ahí, que está manteniendo viva la última vela de mi vida, lo único que aún consigue sacarme de los pozos, tengo la sensación que pronto empezaré a decepcionar. Me flaquean las fuerzas, no puedo depender cien por cien de cosas externas para seguir adelante, tengo que tener por lo menos algo de mi que poner para ayudar. Y no lo tengo. Egoístamente les he amarrado a mi, les he atado a mis muñecas y de este modo les he cargado con parte de mi peso. Si, decid que lo hicieron porque querían, porque no sé, me quieren, pero eso no es excusa para tener que tirar de mi, ellos no lo sabían cuando firmaron el contrato. Pero lo siento, no me siento con fuerza para cortar esa unión, no me siento preparada para seguir sola, para valerme por mi misma. Por eso, aunque lo lógico, sensato y leal sería dejar que siguiesen, les pido, les imploro, que no se separen de mi, les prometo que algún día acumularé la suficiente fuerza para ponerme en pie del todo. Hasta entonces, sólo puedo sentir gratitud y pedirle a Dios que nunca, nunca les separé de mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario